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Para cuando no sabes que hacer

La oruga y la mariposa.

Por Andres Panasiuk

“Una pequeña oruga caminaba un día en dirección al sol. Muy cerca del camino se encontraba un saltamontes:

-¿Hacia dónde te diriges? -le preguntó.

Sin dejar de caminar, la oruga contestó:

-Anoche tuve un sueño. Soñé que desde la punta de esta montaña miraba todo el valle. Me gustó lo que vi en mi sueño y he decidido realizarlo.

Sorprendido, el saltamontes dijo, mientras la oruga se alejaba lentamente:

-¡Debes estar loca! ¿Cómo podrás llegar hasta el tope de la montaña? Eres una simple oruga y una pequeña piedra para ti es como un monte y un charco es como el mismo mar ¿No te das cuenta de la realidad? Esta es tu comunidad, aquí viven tus amigos. Deja de perseguir esos sueños imposibles y siéntate con nosotros a pasar la tarde o dormirte una siesta.

Sin embargo, el gusanito ya estaba lejos y no terminó de escuchar lo que el saltamontes le decía. Sus diminutos pies no dejaron de moverse. Algo dentro de sí la impulsaba hacia la cima.

Del mismo modo que el saltamontes, le aconsejaron la araña, el topo y la rana. Todos le instaron a desistir de su sueño, a quedarse con ellos y hasta la llamaron traidora por pensar en abandonar el terreno en el cual habían crecido.

Ya agotada, sin fuerzas y a punto de morir, la oruga decidió parar a descansar y construir con su último esfuerzo un lugar donde pernoctar.

-Estaré mejor -fue lo último que dijo antes de caer en un profundo sueño.

Por tres días los animales del valle fueron a mirar sus restos que se hallaban dentro del féretro de seda que ella misma se tejió.

Muchos pensaron: Ahí están los restos del animal más loco del pueblo; se construyó como tumba un verdadero monumento a la insensatez. ¡El duro refugio dentro del que quedó atrapada es una buena ilustración de qué tan dura esta oruga tenía la cabeza!

A la mañana siguiente todos los animales se congregaron en torno a la oruga para hacerle un servicio fúnebre apropiado. Sin embargo, una tremenda sorpresa les aguardaba…

Aquel refugio tan duro que la rodeaba comenzó a quebrarse y con asombro vieron aparecer unos ojos y una antena que no se parecían en nada a la oruga que ya creían muerta. Poco a poco, como para darles tiempo de reponerse del impacto, fueron saliendo del caparazón las hermosas alas multicolores de aquel impresionante ser que tenían frente a ellos: una bella y gigantesca mariposa.

No había nada que decir. Todos sabían lo que haría: se iría volando hasta la cima de la montaña y cumpliría de esa manera su sueño. Ahora, finalmente, entendían lo que había pasado: el sueño que guardaba la oruga en su corazón, era en realidad, la profecía de los cambios que ocurrirían en su vida”.

Si no crees en tus sueños, nunca te prepararás para los cambios.

Si no dejas de ser oruga, nunca volarás.

Si no estás dispuesto a dejar el entorno en el que creciste, nunca llegarás a la cima.

Aquello que estés dispuesto a dejar atrás, determinará qué tan lejos llegarás en la vida.

Debes morir para vivir, perder para ganar, dar para recibir.

Sólo tú sabes las cosas que debes abandonar. Déjalas… Y ¡corre con libertad la carrera que tienes por delante!

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El Helecho y el Bambú.

Una maravillosa historia que quiero compartir contigo, esperando que Dios te hable atravez de estas palabras y llene tu vida de entendimiento.

El Helecho y el Bambú.

bosque-bambu

 

“La capacidad de entusiasmo es signo de salud espiritual”

 

Un día decidí darme por vencido…renuncié a mi  trabajo, a mi

relación,  a mi espiritualidad… quería renunciar a mi vida.

Fui al bosque para  tener una última charla con Dios.

“Dios”, le dije. “¿Podrías darme una buena razón para no darme por

vencido?” Su respuesta me sorprendió…”

Mira a tu alrededor”, El dijo.

“Ves el helecho y el bambú?”

“Sí”, respondí.

“Cuando sembré las semillas del helecho y el bambú, las cuidé muy

bien. Les di luz. Les  di agua. El helecho rápidamente creció. Su

verde  brillante cubría el  suelo. Pero nada salió de la semilla de

bambú. Sin embargo no renuncié al bambú.

“En el segundo año el helecho creció más brillante y  abundante. Y

nuevamente, nada creció de la semilla de bambú. Pero  no renuncié al

bambú.” Dijo Él.

“En el tercer año, aun nada brotó de la semilla de bambú. Pero no

renuncié.” Me dijo.

“En el cuarto año, nuevamente, nada salió de la semilla de bambú.

No renuncié” dijo.

“Luego en el quinto año un pequeño brote salió  de la tierra. En

comparación con el helecho era aparentemente muy pequeño  e

insignificante. Pero sólo 6 meses después el bambú creció a más de 20
metros de altura.  Se la había pasado cinco años echando raíces.

Aquellas raíces lo  hicieron fuerte y le dieron lo que necesitaba para

sobrevivir”.

“No le daría a ninguna de mis creaciones un reto que no pudiera

sobrellevar” Él me dijo. “¿Sabías, mi  niño, que todo este tiempo que

has estado luchando, realmente has estado echando raíces?”

“No  renunciaría al bambú. Nunca renunciaría a ti.No te compares con

otros” Me dijo. “El bambú tenía un propósito diferente al del helecho,

sin embargo, ambos eran necesarios y hacían del bosque un lugar

hermoso”.

“Tu tiempo vendrá” Dios me dijo. “¡Crecerás muy alto!”

“¿Qué tan alto debo crecer?” Pregunté.

“¿Qué tan alto  crecerá el bambú?” Me preguntó en respuesta

“¿Tan alto como pueda?” Indagué.

“Sí”. El dijo. “Dame  Gloria al crecer tan alto como puedas”.


Dejé el bosque exaltado,  trayendo esta historia para compartirla con ustedes.

Espero que estas palabras  puedan ayudarte a entender que Dios nunca

renunciará a ti.

Nunca te arrepientas de un día en tu vida. Los buenos días te dan

felicidad. Los malos días te dan experiencia. Ambos son esenciales

para la vida.

Continúa…

La felicidad te mantiene Dulce,

Los intentos te mantienen Fuerte,

Las penas te mantienen Humano,

Las caídas te mantienen Humilde,

El éxito te mantiene Brillante

Pero sólo Dios te mantiene Caminando…

 

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Abrazar el momento, aunque este sea desagradable.

72764363De seguro sabes de lo que hablo, de seguro has llorado en la sala de algun hospital mientras los medicos con sangre fria se pasean a tu alrededor como si fueran zombies de un  salario insuficientes.

Todo parece caer a tu alrededor, el silencio frio del pasillo, el olor de aquel hospital de clase baja, las recetas sin comprar y la espera de una respuesta de Dios. Pero que me dices cuando has Orado tanto y no escuchas la voz de Dios, cuando sientes que te ha dejado solo y viene a tu mente aquel versiculo Biblico donde Jesus le dice: ¿Dios mio, Dios mio, porque me has desamparado?, ta has sentido asi cierto? son comunes esos momentos en nuestras vidas  pero si te aclaro algo; Dios siempre esta ahí, nunca se ha ido y Él quiere que aprendas a verle aun en la oscuridad de tus pensamientos.

Aquel divorcio, aquella muerte de un ser querido( padre, madre, hermano o hijo), aquella crisis economica donde tu palabra perdio valor porque no pudiste pagar a tiempo aquel prestamo bancario, aquel noviazgo sin frutos y que dejo tu corazón en numeros rojos.

Dejame decirte que el siempre esta contigo, y tiene el control sobre toda situacion,el permite que algunas cosas nos sucedan, simplemente para moldear nuestro caracter y hacernos mejor persona dia a dia.

Si Dios conoce tus pensamientos (Salmo 94:11), tu corazón (l Samuel 16:7), cuando te levantas y cuando te sientas (Salmo 139:2), y cuántos cabellos tienes en tu cabeza (Mateo 10:30), entonces Él sabe donde te encuentras en cada momento. Él ve tus circunstancias, y tan solo porque tú no puedas ver más adelante no significa que Él no pueda, Él puede y de hecho lo hace. Él sabe dónde has estado, hacia dónde te has dirigido y dónde se supone que deberías ir, y Él sabe cómo llevarte allí.

Espero sepas que quien escribe este articulo ha pasado por esos momentos, ha vivido en soledad, a Orado y ha sentido la ausencia de Dios en ciertos procesos de mi vida, hace pocos meses perdi mi madre, el ser que mas apreciaba sobre la tierra, pero eso no aparto mi FÉ en Dios, no me hizo dudar de su grandeza y su misericordia, todo lo contrario, hoy trabajo fuertemente para ayudar gente como tú que quizas estas en tu proceso de dolor.

Derrame Dios su misericordia sobre Tí y los tuyos, no pido a Dios que te saque del proceso, mas bien ruego que te guarde mientras estas en el.

Dios te bendiga.

Puedes escribirnos a:  conocedlaverdad@hotmail.com siempre estaremos aca para ayudarte en cuanto podamos hacer por ti.


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Soledad; algo que necesitas saber de ella

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Recuerdo el caso de una mujer de 55 años que se arrojó al vacío desde su apartamento en el piso 14*. Minutos antes de su muerte vio a un hombre lavando ventanas en un edificio cercano. Lo saludó y le sonrió; él le sonrió y le devolvió el saludo. Cuando el hombre se dio vuelta para continuar con su trabajo, ella saltó.

Había dejado la siguiente nota sobre un escritorio muy prolijo y ordenado: “No puedo soportar un día más de esta soledad. Mi teléfono nunca suena. Nunca recibo cartas. No tengo amigos.”

Otra mujer que vivía en el mismo piso, dijo a los periodistas: “Ojalá hubiera sabido que ella estaba tan sola. Yo me siento de la misma manera.”

Usted y yo estamos rodeados de personas solas.

¿Quién experimenta soledad y desesperación? Por cierto que la persona que vive en forma anónima en una ciudad populosa. Pero también el extranjero, el rico, el miserable, el divorciado, el padre soltero, el joven, el hombre de negocios, el profesional, el ama de casa, el que no tiene trabajo… Nadie está inmune a la soledad.

Hasta los hombres y mujeres de Dios a veces experimentan soledad.

En el Antiguo Testamento Elías se destaca como el más dramático y vehemente profeta de Dios. Paró la lluvia, desafió a un rey cara a cara, hizo caer fuego del cielo, mandó ejecutar a cientos de falsos profetas y predijo con exactitud la fecha en que terminaría una sequía de tres años y medio.

Sin embargo, en el Nuevo Testamento leemos que “Elías era tan humano como nosotros” (Santiago 5:17 BD). De modo que él también vivió momentos de angustia y soledad.

Como resultado de cuatro pasos equivocados, Elías terminó en el desierto, bajo un árbol y totalmente desesperado (1 Reyes 18:46-19:4). En primer lugar, estaba exhausto físicamente. En segundo lugar, se turbó emocionalmente. En tercer lugar, no acudió a Dios espiritualmente. En cuarto lugar, se aisló socialmente.

… Al final terminó desfalleciente bajo un árbol en un lugar desierto y lloró: “Es suficiente, Señor. Lleva mi vida. Quiero morirme.”

¿Alguna vez ha sentido usted un desaliento total y se ha visto sin nadie cerca que lo anime? ¿Ha experimentado en alguna ocasión el síndrome de Elías?

Note cómo Dios satisface cada una de las necesidades del profeta en el momento de la crisis. Físicamente, Dios le da alimento y un buen descanso. Emocionalmente, el Señor le hace saber a Elías que su presencia está con él y lo anima. Espiritualmente, Dios exhorta a Elías a seguirlo una vez más. Socialmente, el Señor le habla a Elías acerca de un gran número de hombres y mujeres de Dios con quienes podrá tener camaradería y recibirá aun más ánimo.

De la misma manera, Dios quiere suplir sus necesidades personales, apreciado lector. Usted no puede vivir la vida cristiana victoriosa en soledad y en sus propias fuerzas. Es imposible. Sólo experimentamos victoria por el poder del Cristo viviente (Gálatas 2:20). Su presencia y su poder son particularmente evidentes cuando dos o tres se reúnen en su nombre para orar por algo en concreto (Mateo 18:20).

Utilice su soledad o desaliento como una motivación para entregarse nuevamente al Señor. No permanezca sentado bajo el árbol de la desesperación. Las últimas palabras de Jesucristo fueron que estaría con nosotros siempre (Mateo 28:20). El quiere ser su mejor amigo, de modo que usted ya no se sienta solo.

Además, congréguese con el pueblo de Dios (Hebreos 10:25) y no trate de enfrentar las batallas diarias de la vida por su cuenta. Ore con otros cristianos por sus necesidades mutuas y sus preocupaciones. Experimente el obrar de Dios en el Cuerpo de Cristo. La victoria en la vida cristiana siempre es un esfuerzo en equipo.

¿Por qué no comienza ya mismo a vivir de esta manera? Verá cuán distinta es la vida.

Autor:  Luis Palau.

Si te sientes sol@, puedes contar con nosotros y saber que estamos para ayudarte, escribenos a conocedlaverdad@hotmail.com

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El lapiz

PencilEl niñito miraba a la abuela escribir una carta.

En un momento dado, le preguntó:

Abuela, estás escribiendo una historia que nos sucedió a nosotros?

Es por casualidad, una historia sobre mí?

La abuela dejó de escribir, sonrió y le comentó al nieto:

Estoy escribiendo sobre ti, es verdad.

Ahora bien, más importante que las palabras es el lápiz que estoy usando.

Me gustaría que tú fueras como él, cuando crezcas.

El niño miró el lápiz, intrigado, y no vio nada especial.

Pero, si es igual a todos los lápices que he visto en mi vida!

Todo depende de cómo mires las cosas.

Hay cinco cualidades en él que, si consigues conservarlas, te harán siempre una persona en paz con el mundo.

Primera cualidad:

Puedes hacer grandes cosas, pero no debes olvidar nunca que existe una Mano que guía tus pasos.

A esa Mano la llamamos Dios y Él debe conducirte siempre en la dirección de Su voluntad.

Segunda cualidad:

De vez en cuando necesito dejar de escribir y usar el sacapuntas.

Con eso el lápiz sufre un poco, pero al final está más afilado.

Por tanto, has de saber soportar algunos dolores, porque te harán ser una persona mejor.

Tercera cualidad:

El lápiz siempre permite que usemos una goma para borrar los errores.

Debes entender que corregir una cosa que hemos hecho no es necesariamente algo malo, sino algo importante para mantenernos en el camino de la justicia.

Cuarta cualidad

Lo que realmente importa en el lápiz no es la madera ni su forma exterior,

sino el grafito que lleva dentro.

Por tanto, cuida siempre lo que ocurre dentro de ti.

Por último,la quinta cualidad del lápiz:

Siempre deja una marca.

Del mismo modo, has de saber que todo lo que hagas en la vida dejará huellas y procura ser consciente de todas tus acciones.

(Este escrito se le atribuye al escritor  Paulo Coehlo, aunque no hay confirmación de ello).

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El naufrago

090724172145_sp_incendio226afpEl único sobreviviente de un naufragio llegó a la playa de una diminuta y deshabitada isla. Pidió fervientemente a Dios ser rescatado, y cada día escudriñaba el horizonte buscando ayuda, pero no parecía llegar.

Cansado, finalmente optó por construirse una cabaña de madera para protegerse y almacenar sus pocas pertenencias. Entonces, un día, tras merodear por la isla en busca de alimento, regresó a su casa sólo para encontrar su cabañita envuelta en llamas, con el humo ascendiendo hasta el cielo. Lo peor había ocurrido: lo había perdido todo. Quedó anonadado de tristeza y rabia: «Dios mío, ¿Cómo pudiste hacerme esto?» se lamentó.

Sin embargo, al día siguiente fue despertado por el ruido de un barco que se acercaba a la isla. Habían venido a rescatarlo.

— ¿Cómo supieron que estaba aquí? – preguntó a sus salvadores.
— Vimos su señal de humo – contestaron ellos.

La próxima vez que tu cabaña se vuelva humo, recuerda que puede ser la señal de que la ayuda y gracia de Dios viene en camino.

 

 

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Sabiduria divina.

pensadorNuestra hermana en Cristo georgina thompson, habla en su blog sobre un tema bastante importante y muy instructivo, el cual hemos querido traerlo aca para que nuestros lectores tengan el placer de saborear estas palabras de mucha sabiduria.

Élla lo titula: DE MENOS A MAS”

Algo de lo que dice es:

La fragilidad es el inicio de la fuerza.

La duda es la búsqueda de la fe.

La caída es el origen del levantarse.

La indecisión es la puerta de la resolución.

La ignorancia es el primer grado del saber.

La curiosidad es el pórtico del aprendizaje.

La rebeldía es el motivo de la futura sumisión.

EL egoísmo es el paso inicial del amor.

Mira el resto del contenido, es muy importante saber esto.

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